IOSHUA live Posadas Misiones

IOSHUA habla para CANAL ENCUENTRO Argentina

sábado, 5 de marzo de 2011

IOSHUA NOT DEAD (documental)

jueves, 24 de febrero de 2011

LA MAREA

“Che, nunca me olvides… aunque apenas vas a recordarme, ya se…” me dijo dándome la espalda en la cama. Dándome esa espalda suave y hundiendo su voz de puñal un poco en la almohada. No respondí nada. Solo me quede mirándolo ahí desnudo y en su bellísima espalda resonaba ese pedido y pensé: que pibe tan tierno… que voz tan tierna… que lamento tan cruel.

Al pibe lo conocí en el baño de la estación de tren de Hurlingam. Yo estaba ahí y justo entra este pibe como quien entra y busca caras conocidas en una fiesta. Apenas si gire para mirarlo y lo vi ahí frente al espejo lavándose la cara. Lo vi secarse la cara subiéndose la remera y sus manos contra los pantalones y quedarse un momento tocándose el bulto. Termine y me acomode la bragueta, me acerque a lavarme las manos, nos miramos mientras el seguía apenas tocándose el bulto. Me lave las manos y también me las seque contra mi pantalón. Volvimos a mirarnos. Le puse una mano en el hombro y le dije “vamos a coger”, y salimos de ahí juntos a buscar un lugar.

Así empiezan algunas cosas de nuestra vida… en los rincones mundanos de lo que somos… y ahí mismo, en un baño inmundo por ejemplo, los hombres siempre tienen la oportunidad de ponerse a la altura de sus principios solo tocándose la pija.
Esta ocasión, pensé un instante mirándolo sobarse el bulto, no podría ser otra de esas veces en que mi corazón salía a enredarme en amoríos… pero aprendí que la pija, en ocasiones inmundas, late mas fuerte y pega mas hondo que las patadas del corazón.
En estas cosas de hombres… pensar a veces empeora las cosas. Lo bueno es coger sin corazón. Si, ya se que así es mucho peor aun, pero… a veces hay cosas que solo empeoran desde que empiezan… y no lo podemos evitar.

Caminamos unas cuadras y le convide un cigarrillo… y pensé callado en ya cuantas veces no se que decir y solo puedo ofrecer alguno de mis vicios para distraer el silencio e intentar acercarme a las personas con alguna amabilidad. Fumamos y luego de unas esquinas nos metimos por una puerta y un pasillo hasta su pieza y cogimos un buen rato.

El pibe tendría apenas más de 18 años… no más que eso, estoy casi seguro. Lindo el varoncito. Yo, que voy partido por dentro arrastrando mis tantos años de vicio y ahí estaba durante ese rato cogiendolo y apenas si pude considerarme un buen hombre para él. Pero una vida de ruina me había traído a tirones hasta esa cama con él… y debía agradecerlo de alguna manera… aunque luego de acabar en su culo yo solo tenía unas ganas rabiosas de tomar cerveza.

Si ya cogi con cualquier… por que no debía disfrutar a ese hombre de zapatillas rotas y mejillas suaves… un poco bobalicon pero tan fresco y en celo como un puerco. Un muchacho infame y vicioso con sudor de verano lleno de sol, un chico con la más bellísima boca llena de gracia, ingenuidad y las peores maldiciones cuando se desnuda y pide pija.
Ese pibe… tan recién llegado… tan arrojado a no estar solo en ninguna cama… tan hondo sus ojos sin más voluntad que mirarme. Que muchacho aquel! Su cuerpo era inmenso para mis manos… su boca inmensa para mis besos… y su plenitud era todo el cielo entero debajo del cual apenas yo podía contemplar durante ese rato su misterio.
Que gran muchacho aquel! Que entregado! Que gracia maldita de darme unas ganas rabiosas de tomar cerveza!


Seguíamos retozando y chapándonos y manoseándonos ahí en el colchón… y yo miraba de a ratos el lugar donde estábamos, una pieza pequeña sencilla llena de porquerías y cosas tiradas. Ropas sucias en cada rincón, colillas de cigarrillos, botellas vacías… un televisor roto, unos vasos rotos, un rosario de plástico blanco, una cajita de fósforos, una pelota de futbol desinflada y un poco de luz que entraba por la ventana. Ni pude imaginar si acaso era su pieza… o estábamos metidos en la casa de algún primo suyo o algún amigo o algo así, pero afortunadamente luego de un ratito todo el lugar ya olía solo al sudor de este pibe y eso definitivamente coronaba el celo de seguir ahí sin preguntar mas nada… ni siquiera su nombre.

Nunca supe como se llamaba… o como le gustaría que lo llamara… fui egoísta de alguna manera, lo se. Hoy no puedo ponerle nombre a su recuerdo.
Solo recuerdo la inmensidad de su juventud, de su soledad hambrienta que salía de casería en los baños de hombres, su cuerpo liviano vicioso y profundo como las mareas. Nunca vi tanto lamento tan amargo y desesperado en un envase tan tibio y rapaz. Nunca tuve tantas ganas de bebérmelo todo entero de un trago. Si, ya se que así es mucho peor aun, pero… a veces hay cosas que solo empeoran desde que empiezan… y no lo podemos evitar.

Así que ya realmente quería tomarme una cerveza, en serio, mucho. Amague moverme e incorporarme un poco y buscar mi ropa mirando alrededor y él me miro mas hondo que antes y se quedo mas suave y mas entregado que antes. Mis manos fueron de su cuerpo a mi ropa en el piso y se iban como el agua de las orillas cuando baja la marea. Él muchachito, envuelto en la humedad del encanto de su sudor de febrero, se acomoda ahora en su lado del colchón y me pide:
“Che, nunca me olvides… aunque apenas vas a recordarme, ya se…” me dijo dándome la espalda. Dándome esa espalda suave y hundiendo su voz de puñal un poco en la almohada. No respondí nada. Solo me quede mirándolo ahí desnudo y en su bellísima espalda resonaba ese pedido y pensé: que pibe tan tierno… que voz tan tierna… que lamento tan cruel. Que vida tan rota. Que celo tan hondo. Que ganas rabiosas de tomar cerveza.

jueves, 23 de diciembre de 2010

LOS SENTIMIENTOS

Yo conozco bien al Maxi y él siempre fue así, en serio. Algunas cosas a veces cambian y otras… las peores nunca. Esta vida es un mierdero de egoísmos y eso cualquiera lo sabe. Él siempre fue así conmigo… y no voy a decir nada.

Él siempre la paso mal y yo lo se desde que lo conocí y nos enamoramos. Él siempre la paso mal y yo se que es difícil aguantar todo lo que le paso y lo se muy bien, en serio, pero no voy a decir nada.
Pero cuando dos pibes se enamoran… ay… ay cuando se enamoran… en serio que no hay mal que por bien no venga. Cuando dos pibes se enamoran… se sabe… no mienten, no hay miedo y no hay mas egoísmos si total no hay más que estar enamorados… como dos pibes.

Yo conozco muy bien al Maxi, y bue… él siempre hizo las cosas así… ay siempre tan terco el pibe ese… ese tonto deseo de querer siempre y siempre lo mismo, ese rapaz talento de lograr de mí siempre y siempre lo mismo. Pero así se hacen las cosas por amor y no voy a decir nada.

Ay El Maxi… que pibe tan hermoso… tan bonito y tan sencillo… los pibes de barrio son así… la calle te hace así… los días de pena te hacen así… hermoso y sencillo, como El Maxi. Yo lo se muy bien… son esas cosas que están acá en el pecho, adentro pero muy adentro. Son esas cosas que te mantienen despierto, bien despierto aunque te la pases soñando… y buscando siempre lo mismo, lo mismo aunque casi no tengas nada.
Es así para algunos y eso cambia las cosas… se sabe… hacer el amor se hace en una cama con sabanas limpias, pero coger se coge de parado en un baño de estación o un baldío, jurando nada y pidiendo todo, que no hay mañana para nadie, pibe… y muy adentro de tu pecho lo sabes muy bien, porque estas bien despierto y siempre pero siempre buscas lo mismo.

El Maxi siempre fue así y aunque fuera raro empezó a “trabajar” en un maxikiosco de noche… toda la noche, no se bien como paso eso pero así fue que El Maxi entro en un asunto y sin mas empezó a trabajar ahí, en pleno centro y toda la noche.
El Maxi hacia el turno desde las 11 de la noche hasta las 7 de la mañana, atendiendo ese maldito maxikiosco. Yo estaba ahí con él, el dueño sabía y no le importaba si Maxi estaba acompañado siempre y cuando facturara toda la noche, solo eso: el tipo quería ver la caja llena de guita cada mañana cuando venia a reponer mercadería al local, y así era.
Yo al principio iba a veces nomás, pero estaba ahí… con El Maxi y cogiamos ahí en el depósito al lado del baño y hablábamos mucho y nos reíamos tanto. De puro bardo, contentos… así como cuando dos pibes están enamorados y sabes que no hay mal que por bien no venga.
Tomábamos algo de merca pero nada que sea demasiado… después de todo El Maxi estaba trabajando y no podía faltar ni un centavo de la caja, y todo debía estar ordenado y todo ese asunto. Todo bien, total estamos enamorados y por eso sabemos que no hay mal que por bien no venga…

Y así son las cosas que nunca cambian para algunos… y todo es igual, pero no… no voy a decir nada.

El Maxi era un pibe hermoso y sencillo de barrio y eso yo lo sabía muy pero muy bien desde que lo conocí y nos enamoramos. No se como paso pero conoció a un tipo que lo metió en un asunto de entrar a laburar en un maxikiosco que el tipo este conocía y que lo iba a meter a “laburar” ahí y al cabo de unos días así sin mas El Maxi tenia que empezar a vender merca del tipo este que conocía al dueño y juraba que estaba todo bien y que eran socios y que solo seria un negocio bien fácil para El Maxi: atender el maxikiosco para la gilada y vender merca a los que sabían el dato y parecían confiables. A veces no hay cajón donde meter tanto muerto.
Y así unos primeros días vendiendo merca para el tipo este y nosotros duros como piedra y pensando en todo lo que alguna vez terminara poniendo una bala entre las ideas. Seguimos enamorados y cogiendo en el depósito ahí al lado del baño y tomando merca y “cuidando” ese podrido asunto de vender merca… pero algunas cosas nunca cambian para algunos y ya no puedo decir nada.

A veces nos quedábamos mirando a los hombres que a la madrugada están yendo o volviendo de sus trabajos… y pensábamos en lo agotador de esas vidas… la ruina de cualquier sentimiento… trabajar… y mirábamos y mirábamos… y pensábamos en lo feo que debía de ser eso… estar viejo y triste y trabajar, claro, pues… pasar la noche cogiendo enamorados en el deposito y vendiendo merca no es trabajo y no cuenta.

Una noche que no fui a ver a Maxi al kiosco… cayo toda la policía, la llamo el dueño para joder a su “socio” y así romper todo el podrido asunto ese, le cayeron a El Maxi y lo agarraron con todas las bolsitas y sin ninguna explicación… y si es que la había… era otra mentira y tampoco habría servido. Al Maxi lo golpearon y esposaron y lo tiraron en el patrullero, todo un escándalo con el dueño del kiosco diciendo cosas horribles de Maxi y todo eso.

Yo conozco bien al Maxi y él siempre fue así, en serio. Algunas cosas a veces cambian y otras… las peores nunca. Él siempre la paso mal y yo lo se desde que lo conocí y nos enamoramos. Él siempre la paso mal y yo se que es difícil aguantar todo lo que le paso y lo se muy bien, en serio, y algunas para algunos nunca cambian.
Pero cuando dos pibes se enamoran… ay… ay cuando dos pibes se enamoran… en serio que no hay mal que por bien no venga. Cuando dos pibes se enamoran… se sabe… no mienten, no hay miedo y no hay mas egoísmos si total no hay más que estar enamorados… como dos pibes.

Yo conozco bien al Maxi y él siempre fue así, en serio… pero ya no quiero decir nada.
Mañana es día de visitas y voy a llevarle cigarrillos, una carta y algunas cosas al penal.

Para algunos hay cosas que a veces cambian…
Y para otros… los sentimientos nunca.

lunes, 29 de noviembre de 2010

UNA SEÑAL BLANCA

No voy a seguirte y no vas a extrañarme
Pero por favor aprieta más tus vendas
Y déjame una señal blanca
De donde sea que te vayas.

Hay pibes cerca de la esquina y si los ves
Deciles que ya he vuelto a extrañar
Y sigo sin dormir desde entonces.

No
No voy a seguirte y no vas a extrañarme
Pero por favor aprieta mas los dientes
Y déjame una señal blanca
De donde sea que te vayas.

Agarra unas monedas, aguanta el trago y págale por tus penas
Que ya es suficiente el mal de anoche
Y olvidar a la mañana a los ingratos y sus reproches.

No
No amor
No voy a seguirte ni vas a extrañarme
Pero por favor déjame una señal blanca

Para saber que llegaste bien

Para saber que nunca vas a volver

A donde sea que vayas.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

...

La vida empieza
cuando empezas a beber.

El camino empieza
cuando rompes la puerta.

La noche empieza
cuando estas despierto.

El dolor empieza
cuando te acarician.

Las lagrimas empiezan
despues de cada sonrisa.

Solo de pena todo el viento
todos los dias enteros con sus sombras, golpes y recuerdos.

Maldita la hora que abri los ojos y me enseñaste
que el dia empieza
cuando empezas a llorar.

sábado, 9 de octubre de 2010

5 ANOTACIONES ENCONTRADAS EN MI CUADERNO

1
Cuantas veces estas verdaderamente seguro de que es lo que sentís? Cuantas veces estarás con miedo sintiendo todo esto? Cuantas veces estas seguro de pensar en lo que sentís. Equivocado… siempre que pienses en algún sentimiento con miedo.

2
Ojala mi corazón supiera ser mejor. Anoche seguí pensando en que voy a hacer con este sentimiento. Llevo tantos días en esto… y solo pienso en cuanto lo lamento. Pero no importa. Ni un poco. A nadie. Si mi corazón no sabe mejorar… mejor seguiré pensando en algún otro sentimiento.

3
El corazón siempre espera oportunidades. A veces tenés los ojos cerrados y el pecho herido… y no hay manera, aun así el corazón siempre espera oportunidades. A veces no podes ver y eso hiere tu pecho. Ahora ya veo que las cosas llegaron hasta acá y es así. Los ojos cerrados y el pecho herido. Ahora siento que no debí dejar las cosas que había en el corazón… que quizás no debí dejar tanto tiempo los ojos cerrados.

4
Pensar en las cosas que dejo es inútil. Las cosas se pierden como todas las cosas. Los sentimientos no son cosas pero a veces se pierden también. Pensar en los sentimientos que dejo es inútil. Ahora las cosas ya no están y solo quedan los sentimientos… no son mucho pero al menos es algo por hoy. Ya nada es mucho… y lo que siento… aunque piense en tantas otras cosas… es que estoy enamorado.

5
A veces no tenés que preocuparte demasiado por todo lo que sentís. Las cosas se hacen suavemente en cualquier momento. No debería pensar tanto en lo que siento y eso es tan simple como dejar que todas las cosas sucedan de una vez y para siempre en este instante.

jueves, 30 de septiembre de 2010

ONCE - MORENO

Ché
Tenés que saber que siempre habrá una esquina para esperarte,
Posta, siempre.

Siempre habrá una calle en Moreno para acompañarte toda la noche.

Siempre habrá un tren para llevarte a bailar a Morón.

Siempre habrá un paredón en Castelar para abrazarte.

Siempre habrá una cerveza en Merlo
Para mirarte y mirarte mientras la tomas.

Ay pibe… este idiota no sabe como hacerte feliz…

Pero te juro por esta que aunque yo no tenga ni un colchón donde cogerte,
Ni una mesa donde recibirte,
Ni una ventana para abrirte,
Ni un piso donde invitarte a soñar...

Te juro pibe por esta
Que siempre habrá una esquina
en cualquier lado... donde vos me digas amor...
Que ahí vos ni lo dudes
Ahí yo siempre
siempre te voy a esperar.