IOSHUA live Posadas Misiones

IOSHUA habla para CANAL ENCUENTRO Argentina

sábado, 3 de diciembre de 2011

IOSHUA en SALIDA DE EMERGENCIA

DIVERSIDAD EN EL BARRIO from Mathieu Orcel on Vimeo.

martes, 22 de noviembre de 2011

IOSHUA entrevistado en LA TIENDITA DE ARTE radio

martes, 15 de noviembre de 2011

IOSHUA entrevistado en Posadas Misiones

domingo, 9 de octubre de 2011

IOSHUA entrevistado en Radio Nacional de Rosario (Santa Fe)

sábado, 8 de octubre de 2011

MALINCHO

Por alguna viciada razón El Malincho creía que siempre se saldría con la suya. Quizá sus inconciencias con las que avanzaba sobre la vida no eran más que la furiosa ceguera del hambre y la soledad. Si, como un animal, quizá.
Pero hasta los animales mas insignificantes tienen intacto el instinto de supervivencia… pero El Malincho no. El Malincho era un pibe de lo más hermoso en este condenado mundo. Su belleza brutal apenas desdibujada por su apariencia desdeñada. Un ardiente potrillo salvaje al que me habría montado cada instante para huir de este universo.
Pero quizá vendrían días que él no podría ni imaginar.

Su vida siempre en los rincones de la noche y metido en problemas y piyando carteras o asustando a cualquiera para robarle algo. Comiendo cuando podía, durmiendo donde podía y drogándose siempre. Nunca le conocí amores y él nunca me hablo de ellos, parecía que su furia encubría algo de casto y virginal, aunque a veces andaba por ahí con alguna chica fastidiosa que lo acompañaba y le decía cosas lindas y luego la desaparecía de su lado. Así también con algún secuaz… las pocas veces que lo vi con algún compañero de piyes no fue mas que una o dos veces, sigo creyendo que El Malincho era de esos animales solitarios que apenas cumplían con la molestia de vivir hasta que se morían nomás.

Yo lo quería mucho al Malincho.

El Malincho era un pibe de la calle bendecido con la más fogosa belleza de punta a punta. Un bandido encantador que trampeaba en las calles de Constitución.

Siempre encontraba alguna jugada para hacerse de unos pesos. Una vez estaba en un asqueroso bar de mala muerte tomándose una cerveza y ve unos 3 tipos allí en una de las mesas tomando lo suyo. Se miran, se acercan y empieza la aventura.
Los tipos querían cocaína, ya, urgente. Se los notaba algo alterados y por supuesto parecía que no eran de la ciudad. El Malincho claro se ofreció a conseguirles todo lo que quisieran, de la mejor, de las mas pura, a cambio de un poco y unos billetes. Que él sabia muy bien quien vendía allí en la zona. Los tipos parecían confiados y le dijeron que tenían el dinero en una habitación en una pensión allí cerca.
Terminaron las cervezas y así hacia allí fueron a buscar los billetes para la cocaína. Algo se sacudió más aun en el infierno.

La pensión donde paraban los tipos eran un montón de piezas roñosas que alquilaba un peruano que no preguntaba nada a nadie. Fueron todos juntos hasta la última habitación del pasillo. Abren la puerta y apenas entran, se quedan junto a la puerta abierta del lado de adentro. El Malincho parecía desesperarse ante la jugada que tenía planeada, les iba a agarrar la guita y se iba a borrar. Era perfecto. Pero estos tipos hablaban entre ellos y no sacaban la plata. Malincho se empieza a poner nervioso y apura el trámite. Los tipos preguntan “cuanto seria 600 pesos de merca? Queremos pura, nada de giladas, ok?” “600 pesos? Yyyy un montón asi, yo les consigo de la mejor ya van a ver. Es buena buena en serio.” Los tipos se miran entre si y empiezan a buscar en sus bolsillos.

Por alguna viciada razón El Malincho creía que siempre se saldría con la suya. Quizá sus inconciencias con las que avanzaba sobre la vida no eran más que la furiosa ceguera del hambre y la soledad. Si, como un animal, quizá.
Pero hasta los animales mas insignificantes tienen intacto el instinto de supervivencia… pero El Malincho no. El Malincho era un pibe de lo más hermoso en este condenado mundo. Su belleza brutal apenas desdibujada por su apariencia desdeñada. Un ardiente potrillo salvaje al que me habría montado cada instante para huir de este universo.
Pero quizá vendrían días que el no podría ni imaginar.

El Malincho hace su tonta jugada sin sentido y les apunta con un pequeño revolver que saca de atrás de la cintura de su pantalón y les exige “Denme toda la guita dale dale, dale o los quemo…” los tipos se quedan confundidos y se miran, y en un segundo sacan cada uno una pistola enorme y se la ponen cada uno en cada lado de la cien a la cabeza del Malincho. Algo se sacudió más aun en el infierno.
Lo empujaron para dentro de la pieza, El Malincho intenta huir pero lo agarran y le tapan la boca y lo tiran contra uno de los catres de la pieza. Cierran la puerta. Le meten un trapo en la boca y lo tienen forcejeando contra el catre.
“Que hacemos con este boludito?” pregunta uno. “Y lo cogemos, no? Esta lindo el idiota, no? Yo ando medio caliente y me viene genial. Agarrenlo fuerte que yo voy primero” y lo desnuda a los tirones. Le baja los pantalones hasta las rodillas y empezó a manosearle el agujero del culo. Malincho resoplaba y se estaba quedando sin aire. El tipo le metía un dedo con fuerza y le escupe el agujero y le apoya la pija durísima y empieza a empujar.
El Malincho casi no podía ver nada ya que tenia la cabeza hundida boca abajo.
El tipo entro hasta el fondo del Malincho. Varias veces y cada vez más rápido y violento hasta que le acabo adentro. Así mismo se prendió el otro tipo y cada cual a su turno los 3 tipos le entraron por el culo del Malincho hasta lo más hondo, caliente y herido del pibe.

Y los tres le acabaron adentro a El Malincho que solo quedo allí sollozando, agotado y apenas se movía. Casi muerto.

Los tipos se arreglan las ropas un poco, se hacen unos chistes cómplices, agarran una valija y uno de ellos se acerca al Malincho y le da unas palmadas en la cola y le dice: “Para que aprendas quien la tiene mas grande, pichón” y sin mas desaparecieron.

El Malincho quedo allí apenas con aire y algo de fuerza para levantarse pero estaba destruido. En la pieza solo había quedado el zumbido de algunas moscas. Intento incorporarse pero se cayó. Se quedo ahí desmayado un buen rato. Desnudo. Casi muerto. Entre el zumbido de algunas moscas.

Luego de eso El Malincho desapareció un tiempo del barrio y ya nadie lo volvió a ver merodeando por Constitución. Supe que se hizo cartonero y se había ido a vivir a un ranchito en una villa de Florencio Varela. Y quizá también por aquello que le paso con esos 3 tipos… quizá, no lo se, El Malincho empezó tímidamente a ir a los cines porno. Primero solo entraba a mirar y ver si se animaba a hacer algo y las primeras veces apenas se dejaba tocar un poco y huía de la situación. Pero quizá ese deseo que despertaron esos 3 tipos que lo violaron lo hacia volver a los cines porno e intentar una vez mas y luego ya se empezó a animar un poco mas y se dejaba chupar la pija y el también empezó a chuparlas. Y así hasta que se pasaba las madrugadas enteras y los días enteros revolcándose con otros tantos perdidos en los cines porno de 24 horas.
De día en las calles cartoneaba un poco y con los pesos que juntaba se compraba algo para comer, unas cervezas y lo demás, claro, era para entrar al cine porno.

Por alguna viciada razón El Malincho creía que siempre se saldría con la suya y talvez de alguna manera así fue. Quizá sus inconciencias con las que avanzaba sobre la vida no eran más que la furiosa ceguera del hambre y la soledad. Si, como un animal, quizá.
Pero hasta los animales mas insignificantes tienen intacto el instinto de supervivencia… pero El Malincho no. El Malincho era un pibe de lo más hermoso en este condenado mundo. Su belleza brutal apenas desdibujada por su apariencia desdeñada. Un ardiente potrillo salvaje al que me habría montado cada instante para huir de este universo.
Pero quizá vinieron días que el no podría ni haber imaginado.

Hoy nadie merodea las calles con tanto encanto. Su belleza se desvaneció como todo lo demás. Hoy El Malincho empuja su carro de basura con la sola necesidad de pagar su entrada al cine porno y mastica en su corazón la furia de que para él quizá vinieron días que no podría ni haber imaginado.
Pero no importa nada en este mundo.

Yo se que una vez cuando nos conocimos en medio de una borrachera nos besamos con El Malincho y fascinado por su tibieza supe claramente que entonces algo se sacudió más aun en el infierno.
Pero esta vida es una desgracia tenaz y quizá para ambos vinieron días que ni el ni yo podríamos ni haber imaginado… aunque supiéramos que algo se sacudió más aun en el infierno.

viernes, 30 de septiembre de 2011

PARTIDO AL MEDIO EN EL MEDIO DE LA NOCHE

Tu casa es apenas el hueco donde crees tener una familia.
Tu cuerpo es apenas el hueco donde crees tener una vida.

Este trago aun no será suficiente para olvidar.

Mierda, el mundo se incendia y todo se derrumba adentro nuestro.
Las cosas solo empeoran y esta enfermedad ya nos esta pudriendo los huesos.
No, aun este trago no será suficiente para olvidar.

Jodimos el sueño, verdad?
Si, vaya que verdaderamente lo jodimos.
Quedo algo bueno de lo que dañamos?
No mucho… realmente nada, sabes.
Entiendo, sírveme un trago mas, por favor que me muero hambre.

Y este furioso morir de hambre
Solo me aviva el odio de hacerme un banquete.
Si
Claro que si.
Condenado furor
Maldito morir de hambre.

Asi que si, si me haría un buen banquete…
Arrancando de cuajo y poniendo en una puta bandeja
todos esos dedos que señalan
todas esas lenguas que murmuran
todos esos ojos que husmean
todos esos corazones que juzgan
todas esas manos que lastiman…
Me haría un maldito banquete servido en una puta bandeja.

Que ya estoy furioso de morirme de hambre
Y ver como tantos otros mueren de hambre
Y que aun este trago nunca es suficiente.

En las calles
Entre la mugre

Madres famélicas cargando sus crios esqueléticos
Dopados para no molestar cuando piden monedas durante horas
Envueltos en trapos sucios.

Viejos enfermos y derrotados que apenas pueden caminar para juntar basura
Y dormir en algún rincón cuando llueve. Cagando en las calles hasta morir de frío.

Mujeres agotadas por la frustración y los golpes de sus maridos
Cansadas del trabajo y la postergación y el silencio
Rendidas llorando a escondidas cuando vuelven a sus casas.

Niños y niñas corriendo sucios por las noches
Evadiéndose de todo robando tonterías
Pidiendo huyendo por la madrugada
Solos.

Pibes sin motivación ni ganas de soñar el futuro
Enloquecidos por los latigazos de la demencia y el sin sentido.
Golpeados hasta quebrarse por las órdenes de este maldito mierdero:
Compra, vende, adelgaza, ve al gimnasio, se exitoso, compra mas ropa, no tengas personalidad, compra mas electrodomésticos, compra mas relojes, compra, golpea a tu mujer, emborráchate solo para olvidar que eres un infeliz obrero, no escuches a tus hijos, gasta tu pequeño sueldo en créditos y putas, jubílate, enférmate y muere de una maldita buena vez.

Chicas entregadas a cualquier promesa de ser “una mujer” buscando noviecitos que les prometen amor eterno y ya luego empiezan los golpes y la humillación y las violaciones cargando sus embarazos entre miserias y locura. Solas en la noche ofreciéndose a cualquier tipo por unos billetes. Limpiando la mierda de otros por un poco de dignidad. Vaciadas emocionalmente por la degradación. Castigadas con la obligación de ser bonitas. Olvidadas de todo. Aguantando golpes y llorando en silencio tener que seguir adelante por sus hijos.

Mientras los gusanos engordan comiéndote el alma traficando el cinismo de lo que podes pagar con tu sueldo.

Mierda, el mundo se incendia y todo se derrumba adentro nuestro.
Como pudimos joderla tanto?
No nos queda nada, lo se.

Y yo también perdido por la desesperación
A veces apenas puedo sostener con firmeza mi botella.

Ni yo ni nadie quiere saber de estas cosas
Pero es lo que me tiene partido al medio
En el medio de la noche.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

“Los payasos y la pasta de campeón”

IOSHUA exclusivo para revista TODO PIOLA
www.pijabirrafaso.blogspot.com


A veces hay muchas cosas que son difíciles en cualquier barrio del conurbano. Uno aprende como sea a conseguir lo que le gusta… lo necesario y todo lo demás, como el amor y los afectos. Vivir lejos de la capital no es ni bueno ni malo… que se yo, todo depende del aguante con que se lo mire y las ganas de cada uno. Yo vengo de un barrio sencillo, no humilde, sencillo. En la periferia no hay “humildad”, hay una arrogancia del aguante, de las agallas. El aguante hace falta siempre: tanto para encarar una historia con un chavon que te gusta como para encarar meterte a pelear el bienestar de cada día.
En mi propio barrio conocí la discriminación por ser gay, afortunadamente siempre fui un tipo de exigir respeto y eso hizo que las cosas nunca fueran demasiado violentas conmigo, pero no es nada gracioso crecer mientras te gritan PUTO como un insulto. Los mismos pibes del barrio te hacen sentir el peso de NO ser heterosexual… es difícil, pero al cabo ellos se reían de mi por ser gay y yo me reía de ellos por ser heteros.
Realmente me harte de soportar la burla y que me subestimen solo por mi identidad sexual, pero no solo a mi sino como en general se consideraba divertido y ridículo a un homosexual, y así fue que empecé a salir a decir las cosas que considero deben dejar de pasar entre los mismos pibes: la homofobia. Nadie parece cuestionar la aparente obligación de ser “normal”, y eso también incluye a quienes están excluidos.
Entonces ese aguante del barrio que exige que todos seamos “normales = hetero” se convierte en una manera de marginar aun mas incluso en los barrios marginados. Las personas de identidades homosexuales (gay, lesbica, travesti, intersex, etc) en los barrios marginales a veces no solo deben afrontar la injusticia social sino también la injusticia cultural promedio que considera la heteronormatividad con un valor de bien.
La vida en los barrios pobres es difícil… pero mas aun si sos raro, torta, trava… puto.
El aguante de cada día no es fácil para todos… y yo se muy bien que no todos en el barrio pueden aguantar y eso es injusto, pues uno también se cansa del aguante y de la arrogancia, pero nunca se cansa de garchar con quien quiera. La homofobia es mediocridad y arruina a las personas y no hay ninguna excusa para justificar la exclusión de las identidades homo de los derechos básicos de todas las personas ni del respeto sociocultural. Pero yo no pido permiso de ser gay, sino que exijo el respeto de mi identidad y punto. Las sexualidades no se discuten, se construyen y se asumen.

En el barrio aprendes a defenderte y de a poco te curtis y haces la tuya si tenés pasta de campeón. ¿Por qué debería pensar que esta mal sentir como siento? Aprendí a cultivar en mi mismo la voluntad y la determinación de vivir solo como me gusta sin bancarme la gilada de nadie. Soy puto y vivo en un barrio de la provincia. Tengo aguante para lo mío y eso esta bien… dibujo, escribo poesía, estoy felizmente enamorado, me gusta compartir con mis amigos y esas cosas. En todos lados siempre están los barderos que te gritan insultos y te buscan quilombo, pero que se curtan ellos también, pues en definitiva parecen policías de la heterosexualidad jajajaja. Yo hago la mía, y garcho solo con los chavones que me gustan. Y no quiero enfrentarme a mi misma gente… pues ambos estamos oprimidos por las mismas injusticias, y no es necesario dañarnos aun más entre nosotros. Ojala se entienda la importancia de estar todos juntos contra el real enemigo que son los prejuicios y sus consecuencias.

Acá en mi barrio es casi como en cualquier otro lugar de la provincia y yo soy como casi cualquier otro chavon de la provincia. Hago la mía y no le doy cabida ni a los barderos ni a los caretas, que en todos lados son lo mismo: ortibas de la cultura hetero-burguesa-policial.
Yo hago la mía y eso esta bien. Muchos somos marginados y discriminados todos los días por lo que somos: diferentes, pero esa misma diferencia hace a la sociedad en su diversidad y potencialidad mas pura y verdadera para todos. Nunca me convenció la lastima de los aceptados y satisfechos, pero menos aun la marginación sin sentido de los propios marginados. BASTA DE HOMOFOBIA. BASTA DE MARGINACION. POR LA UNION VERDADERA Y LA CONCIENCIA DE CLASES Y LA DIVERSIDAD.

IOSHUA, Barrio de Libertad – Merlo, Provincia de Buenos Aires. 2011